
El anuncio de la discordia fue publicado por primera vez el pasado mes de septiembre. Constaba de una imagen a doble página de Rachel Weisz, en blanco y negro, y en el cual se mencionaban los supuestos efectos beneficiosos de una de las cremas para el rostro de la conocida marca.
La imagen mostraba a Rachel Weisz con un rostro ciertamente retocado. Algo que levantó las iras de varios parlamentarios británicos. Lo que motivó la acción de oficio por parte de los organismos reguladores del país, reconociendo que “la imagen fue modificada a fin de cambiar sustancialmente la piel para que parezca más tersa y suave, lo que exagera el rendimiento del producto”. Lo que podría inducir al error al consumidor.
Continúa así la cruzada contra la publicidad engañosa en el Reino Unido. Tal y como refrendó la parlamentaria Jo Swinson “La industria de la belleza y la publicidad debe dejar de engañar a los consumidores con imágenes engañosas”.
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